Si no nos hemos visto nunca y vienes una vez, ¿cómo te voy a reconocer? No encuentro tu mirada, no oigo tu voz, ¿acaso sin venir me has dicho adiós? ¿Por qué entonces tengo que creer?, si tú te escondes sin dejarte ver.
Es tan grande el silencio que hay alrededor como el vacío de mi corazón. El aire está tan quieto que podría adivinar a un fantasma acercarse por detrás. ¿Por qué no pasas a través de mí y sin pensarlo te quedas a vivir?. ¿Por qué entonces tengo que creer?, si tú te escondes sin dejarte ver, sin dejarte ver.
Un refugio he encontrado que no te diré, tampoco lo escribí en ningun papel. Y sola en esta sombra escucharé el eco de lo que pudo ser. Si tú supieras cómo te busqué, mi corazón, cansado, te quiso sin querer.
«Cuando queres que alguien te mire, no importa ninguna otra mirada. Vos querés esa mirada, y ninguna más. pedimos a gritos, desesperadamente, que abran sus ojos y nos miren… que nos vean. Somos esclavos de esa mirada, la necesitamos como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada. Intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisieramos tener un reflector que nos ilumine, quisieramos brillar para ser mirados. Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan, son aquellos que no nos pueden mirar. La mejor mirada no es la que se nos niega… sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos, distraidamente. Esa mirada inesperada, fuera de todo cálculo esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados, y por lo tanto, nos mostramos mejor. Una mirada capaz de atravesar la mascara y ver lo que hay detras. Todos somos como luces apagadas, que solo se encienden cuando alguien las mira.»…
«Algún día, quizás, al empujar la última puerta, nos volvamos a encontrar y nos abracemos y lloremos y nos parezca que ese momento ya ocurrió, en otro tiempo, en otro lugar»
[Theo se para, mientras yo agarro mis cosas para seguirlo hasta la puerta, justo cuando la abre esta parada una muchacha de pelo castaño oscuro, vestida con una blusa y pollera de tubo con unos lindos zapatos acompañando toda la combinación del color beige y negro. Se sonríe ante la inesperada aparición del Señor Rizzi]
–Disculpe Señor. Venía a recordarle que en una hora, tiene la reunión con el sector de Recursos Humanos –se sonroja mientras inclina su cabeza a un lado esperando la respuesta
-Miranda casi me lo olvido, por favor, prepara todo que en veinte minutos estoy de regreso. Voy a mostrarle a la Señorita Benedetti su lugar de trabajo
Ella afirma con la cabeza y me muestra una sonrisa falsa, se da media vuelta y se va dejándonos el paso libre para comenzar con el recorrido por el piso que parece un inmenso lugar. Empezamos a caminar por un pasillo, en el mismo hay varias puertas de colores. La mayoria de las areas, estan dividas en dos. La primer área que vemos tiene el cartel colgado en la puerta que dice DISEÑO GRAFICO con un color rojo furioso, cuando entramos veo aproximadamente seis box de trabajo y todo el ambiente bien equipado, mas al fondo hay una puerta que corresponde al sector de quien lleva acabo esa área. Seguimos caminando, a una distancia infima, esta la nueva puerta con un color maiz con el cartel colgado que indica PUBLICIDAD.
-Ves esa puerta –señala la que está al fondo de esa area y camina para abrirla, enciende las luces, el ambiente es calido, la decoracion de las paredes es blanca con pequeños detalles de vinilo en color violeta. Un gran ventanal con vista a la ciudad, delante de eso hay un gran escritorio con un ordenador, telefono y muchas cosas de libreria nueva, hay un sector que tiene un sillon de dos cuerpos junto a una mesita pequeña con algunas revistas, un modular con muchos compartimientos. Realmente es maravilloso este lugar. Theo interrumpe mi asombro
-Este será tu lugar de trabajo -Sonríe
Me quedo maravillada por mi futuro lugar de trabajo. Mi sonrisa se dibuja en mi cara y creo que Theo se da cuenta
-¿Te parece agradable? Cualquier cambio o lo que necesites, no dudes en decirlo. Queremos que te sientas cómoda, como lo están todos acá. –sus palabras me da confianza y alivio-
-Me agrada, es mucho más de lo que esperaba. Realmente alucinante
Después de aprobarlo, apaga las luces y cierra la puerta, me doy cuenta que ya está colgado el cartel de “Gerencia de Publicidad”. Parpadeo emocionada y no me doy cuenta que Theo continua caminando, trato de alcanzarlo de a saltos, me muestra la última área que es la de REDACCION, está en un bloque a la vista de todos, varios box con computadoras y todo lo que pueda tener un área de ese tipo. A la derecha hay un nuevo pasillo que contiene muchas publicidades como parte del decorado, tapas de todo tipo. Nos cruzamos con una puerta mas que es la sala de descanso, muy amplia mesas por todos lados junto a maquinas con golosinas, gaseosas, café. Atravesamos todo ese espacio y sin darme cuenta al pasar por otra nueva puerta, ya estamos de nuevo en la recepción. Me mira pensativo
-Nos falta recorrer el piso 23, están las oficinas de los directivos, recursos humanos, la sala de reuniones y de capacitación. Pero estoy seguro que en la semana vas a poder darle un vistazo.
-No hay problema!, ya quede fascinada con este piso, no me imagino el que sigue –me rio inocentemente
-Me olvidaba de algo –lanza su mirada furiosa a la recepcionista y esta levanta su mirada para prestar atención a sus palabras- Giorgia, te va a entregar un sobre con unos papeles, reglas básicas de la empresa, el tema de vestimenta, horarios, tu tarjeta de acceso y también mi tarjeta, para que podamos coordinar cuando comiences con tus clases de italiano.
-Bárbaro, seguramente a mitad de semana te llamo para arreglar todo. Igualmente, nos vamos a cruzar acá –me sonrojo-
-Claro, yo trabajo también acá así que no hay problema por eso. Es un placer haberte entrevistado y te trasmito las disculpas de mi madre, que no pudo venir, pero no va a faltar oportunidad para que tengan una reunión. –Sonríe con aire de ganador y me deja más aliviada saber que Theo es el hijo de ella-
Me extiende la mano, y me da un beso en los nudillos provocandome mas nervios
-El placer es mío –y me doy inmediatamente vuelta mirando a la recepcionista como si fuera un salvavidas ante tanta amabilidad.
Giorgia se ríe y me mira, deja en el mostrador el sobre grande que tiene mi apellido, junto a la tarjeta de Theo. Le sonrío y camino hasta el ascensor.
Aprieto el botón de llamada y en segundos abre sus puertas, nuevamente vacío, cuando estoy apretando PB, el ascensor sube hasta el piso nº 26, largo un suspiro de queja, quería viajar de nuevo sola. Las puertas se abren, hay un hombre de espalda alto, despidiendo a una mujer, ella se ve bastante sencilla, apenas sonrie, con cabello ondulado hasta los hombros. Se termina alejando y el hombre se gira para entrar.
Antes de que suba, mi cuerpo comienza a tener una reacción extraña. Un temblor, latidos que van en aumento y el extraño escalofrío en todo el cuerpo se vuelve a apoderar de mí. Mi cuerpo esta incontrolable, mi mente queda en blanco al ver que aquella persona que se voltea para entrar al ascensor ya estando los dos solos y con las puertas cerradas, levanta su mirada, que se clava en la mía, parpadeo rápido sin saber qué hacer, nerviosa extiendo mi mano hasta el tablero y marco PB apurada. Él se queda paralizado delante mío, mirándome fijamente. No puedo explicarme que hace acá adentro, conmigo. Es el mismo hombre que apareció en la cafetería, acompañado de un grupo de chicas efusivas, el que casi hace que me ahogue en mi propia bañera. Esta frente mío, inmutado y encima no es capaz de decir nada. Intento apartar mi mirada, pero no puedo, recorro disimuladamente todo su cuerpo, empezando por los zapatos negros, traje negro con camisa blanca y los dos primeros botones desabrochados. Llego a su cara, parece saborear este instante con su sonrisa, sus ojos, esos color cielo están brillando en este instante como si nada, hoy parecen más claros que otras veces. El ascensor parece hacer su recorrido con lentitud, se me hace eterno este momento, algo interrumpe mi pensamiento. Es el sonido del celular, lo saca rápido del bolsillo y mira quien es, inclina la cabeza y no atiende -o tal vez debera ser un mensaje de texto-, vuelve a guardarlo. En ese momento extiende su mano y aprieta el botón de SS. Entre mí, pienso que soy una torpe, no fui capaz de preguntar si el también bajaba en PB o iba a otro piso. De repente, nuestras miradas se encuentran más fuertes
-Scusate me ne dimentico di dire il parcheggio (Me disculpa, me olvide de decirle que voy al estacionamiento)
Siento como si me hubiera leído el pensamiento y trato de responderle con la naturalidad que me caracteriza tan pocas veces
-Non ti preoccupare –nerviosa bajo mi mirada-
Por fin el ascensor llego a PB, cuando se comienzan a abrir las puertas, él se corre a un lado y deja que pase. Mis pasos van en cámara lenta cuando escucho su voz
-Buongiorno signorina –y vuelve a sonreírme más emocionado que al principio-
-Buongiorno signore
Siento que su mirada me hace un escaneo intensivo, mientras me apresuro para llegar a el molinete, intentando encontrar en la campera mi tarjeta de visita, ya en mano la dejo caer y paso. Cuando me doy vuelta disimuladamente, veo que el ascensor ya tenia cerrada sus puertas y largo un gran suspiro que contiene una mezcla de excitación, alegría, amor y vergüenza..
[Que suerte que ya no estoy tan sola como creía, encima, la suerte de que la nueva vecina hable español me alivia bastante. Agarro la otra copa en la cocina junto al vino y llevo todo al living, cuando justo suena el timbre. Voy hasta la puerta con total normalidad y la abro. Veo una chica, diría casi mi misma edad, simpática con cabello ondulado marrón, unos aritos generosos, no tan alta y con una sonrisa de oreja a oreja.
-Penélope, un gusto soy Regina, tu nueva vecina -se tira a mi para abrazarme fuerte- -Regina, un gusto. Podes llamarme Penny -le sonrío y la invito a pasar al departamento.]
Ella pasa mientras yo cierro la puerta. Ella camina por el living mientras me acerco a la mesa a servir un poco de vino,
-La decoración esta muy buena. El mio todavía tiene varias cosas para cambiar.
-Si, la verdad que tuve suerte de que me dieran el departamento amoblado y con buen gusto. ¿Vos estas alquilando el tuyo? –Tratando de saber mas sobre mi futura vecina/amiga-
-Lo compré. Mi papá falleció hace menos de un año, con mi mamá nos pusimos de acuerdo y me dio la parte que correspondía. Ellos sabían que tenía muchas ganas de comprar mi departamento y tuve suerte de comprar algo bueno acá en Italia, era un deseo grande que tenía de vivir acá. ¿Vos como llegaste hasta acá?
-Yo vine por trabajo, mañana justo tengo la entrevista en el edificio que esta instalado acá. Sé que es por tiempo indeterminado, así que hasta ahora, disfruto estas mini-vacaciones. Llegue hace una semana y calculo que la próxima ya estaré trabajando.
Agarro las copas de vino y le acerco la de ella.
-Por nuestra nueva amistad – y levanta la copa para brindar-
-Por la nueva etapa de vida –sonrío y hacemos sonar los cristales.
Mientras charlamos de cosas básicas como dos personas que recién se conocen, suena un celular, pero me doy cuenta que el mio no es. Regina se exalta y saca de su bolsillo el celular, mira el visor y atiende, me lanza una mirada de preocupación, pero parece que no es nada grave, mientras ella habla yo voy a servirme un poco mas de vino. Cuando me vuelvo hasta el sillón, ya había terminado de hablar, me mira con una cara de nostalgia
-Tengo que volver a casa, ya es tarde y me olvide que tengo que preparar unos escritos
-Pero ¿Esta todo bien?, te noto algo preocupada
-Si, todo bien. Es que mi compañera de piso Mailén me aviso esta en camino, hoy me toca cocinar. Ella odia llegar y no encontrar la comida lista. Así que mejor me voy yendo, antes de que ella se enoje y vos te desveles
– ¡No hay problema! Antes de que te vayas, agenda mi celular así mañana cuando estén libres, nos juntamos y vamos a tomar unos tragos
-Me encanto la idea, le voy a contar a Mailén, ella es una bebedora compulsiva, no creo que desista a esta invitación –lanza una risa picara
Yo aprovecho para agarrar el talón de post it, para escribirle mi celular. Ella ya esta esperando al lado de la puerta y me apresuro para abrirla mientras le doy el papel
-Fantástico guapa!. Mañana te llamo cuando estemos libres y organizamos a donde vamos. Hay unos bares muy buenos cerca de acá, serás nuestra invitada de honor –se acerca efusiva y me abraza
-Fue un placer compartir unas copas con vos, mañana te llamo.
Le sonrío mientras camina hasta el ascensor. La saludo con la mano y cierro la puerta con llave. Agarro las copas que están sobre la mesa y me las llevo hasta la cocina. Mientras las lavo, analizo la situación de recién. Realmente me gusto conocer a alguien nuevo, más que hable español. Es un avance para mí, desde que llegue no hable más que con las personas que me atendían en los locales y encima en italiano. De acordarme me hecho a reír fuerte.
Miro el reloj, ya va a ser casi medianoche, creo que seria mejor irme a la cama para estar relajada. Aunque mañana solo será una breve presentación empleador-empleado, cualquier cosa me pone nerviosa por más básica que sea. Apago la luz de la cocina y a medida que voy haciendo mi camino hasta la habitación controlo que este todo apagado, cerrado. Largo un suspiro intenso y cierro la puerta de mi habitación, antes voy a ir al baño para mi aseo personal y ponerme ligera de ropa para acurrucarme entre una suave sabana y muchos almohadones de colores.
Unos segundos antes de apagar mi velador, me quedo en un estado de trance, donde vuelve a mi, la imagen del Hombre ojos color cielo, la misma que vi en la bañera, en la cafetería. Me persigue a todos lados, no quisiera que me interrumpa en mis sueños. Siento el aroma de los jazmines que esta completamente impregnado en mi habitación. Sacudo mi cabeza y prefiero apagar el velador para zambullirme en mis sueños.
–Cierro los ojos cuando su boca parece aproximarse a la mia para sellar con un beso toda esa distancia que sentí al principio, a milimetros de su boca, mi cuerpo tiembla y un calor fuerte se desprende..
De su boca deja salir la frase «Todavía no es el momento«
El escalofrío habitual vuelve a mi cuerpo y plaf, me estoy tragando agua, practicamente hundida en mi propia bañera, salgo a la superficie de un tirón, agitada y tociendo. De a poco abro mis ojos a penas puedo mirar mi alrededor, todo sigue igual, la música todavía esta encendida aunque mi alma, no volvio al cuerpo. Caigo en la cuenta de que estoy sola, que podria haber sido un desastre. Con miedo, me recompongo en seguida y salgo del agua.
Mientras envuelvo mi cuerpo en la toalla, siento la voz del hombre seductor retumbar en mi oido, repitiendo la frase. Mi inconciente escava ayudandome a decifrar ese mensaje, solo se que estabamos al borde de un gran beso apasionado y no fue capaz de dar ese paso, solo se excuso con esas cinco palabras y un poco más podria haberme ahogado en mi propia casa.
Me voy a la habitación a cambiarme, me sobresalta el ruido del telefono, por suerte esta sobre la comoda, atiendo tímidamente
-¿Pronto? -PENÉLOPE!! HIJA!! -La voz suena algo exaltada y lejana. Es mamá! -Mamá!! ¿Cómo estan todos? -un poco desencantada por el llamado, sin motivo -Estamos todos bien, extrañandote!, queriendo saber como va todo por Italia -Ya bajó por suerte su tono de voz eufórico -Eh.. Bien!, por suerte todo bien, mañana tengo la entrevista con mi jefa y calculo que la próxima semana empiezo a trabajar. Mientras que estos días son iguales a vacaciones, disfruto de salir y volver tarde, aprendo un poco más el italiano. La voy llevando bastante bien. ¿Por ahí como estan las cosas? -Nosotros bien, Tu padre en pleno viaje de negocios, si mal no recuerdo, tiene previsto dar una vuelta por allí para un proyecto nuevo, si todo sale bien, lo tendras de visita por unos días. Tu hermano en su burbuja y yo, como siempre -algo desanimada cuando habla de ella -Que bueno!, cuando empiece a trabajar, prometo estar más conectada y mandarles mails. Hay que organizar una conversación por Skype así nos podemos ver y no se siente tanto la distancia -intentando poner paño frio a la situación no tan alegre que tiene mamá -Me parece buenisimo hija!, se van a poner muy contentos de verte tu hermano y tu papá. Antes que me olvide, me llamo Josefina y me pidió que cuando te ubique, te diga que le escribas o la llames, te anda extrañando igual que Paloma. -Si, yo tambien las extraño. Es fuerte el cambio, pero todos nos vamos a acostumbrar. Si te llama de nuevo, decile que en estos dias le escribo un mail. ultimamente, me olvido de la compu y me dedico a disfrutar al aire libre. No sabes que buenos paisajes hay por acá y la energia que fluye es muy diferente. Aunque me siento como en casa, excepto, sin compañia -me sonrio -Me alegro mucho Peny que todo sea tan placentero!. No quiero molestarte más, solo queria escucharte y saber que estas bien. En estos días entonces, nos mandamos mails o hablamos en videoconferencia. -nostalgica -Si mamá! te quiero mucho! Gracias por haber llamado, mandale un beso a todos -Besos para vos tambien, cuidate!
Corto el telefono y lo vuelvo a dejar en la cómoda, me habia olvidado que tenia una familia, aunque me hizo bien escucharla, al menos no me siento tan sola. Termino de cambiarme y me voy a buscar algo para tomar, en la cocina esta el reloj colgado, marca las 21.48, no es tan tarde, pero estoy algo aburrida. Busco en la heladera el un vino, tiene buena pinta. Saco una copa y me sirvo un poco. Me quedo algo pensativa, camino hasta el living, donde tengo un gran ventanal con acceso al balcón que da a la calle.
Me gusta este rincón, puedo apreciar lo que me rodea, ademas tengo una mesa con unas sillas, ideal para cualquier momento del día. Todas las calles estan iluminadas, se escucha un poco el murmuro de la gente que pasa. En el cielo una luna llena acompañada de varias estrellas. Tomo un sorbo de vino y lo dejo sobre la mesa, por suerte esta frío el trago, ayuda al calor que esta haciendo acá. Me apoyo sobre la baranda y mis ojos apuntan a la nada. Un escalofrío de nuevo, y la voz seductora en mi interior. Me vuelvo a mi, cada vez que me acuerdo de estas cosas, tengo presente al escalofrío, sera otra de las muchas cosas que tengo por resolver acá. Siento que alguien esta chistando, miro abajo pero no hay nadie, de golpe algo cae a toda velocidad en mi cabeza, que me hace sobresaltar.
-Ouch!! -me toco la cabeza preocupada y miro arriba, veo una persona asomada de uno de los ventanales del piso de arriba -Ey!, disculpa la forma de llamarte, no era mi intencion golpearte ¿Sois nueva? -Si, soy nueva. No hay problema. ¿Hablas español? – intento observar un poco, pero esta algo oscuro, asi que no distingo -Si, soy española, me mude hace tres meses, pero parece que no soy la unica -echa una risita -Ah, que bueno!. Yo soy de Argentina. Penélope es mi nombre. ¿No queres bajar y tomar algo en casa? -Tratando de buscar una nueva amistad en medio del desierto -Vale Penélope!, ahí bajo. -Cierra el ventanal y yo agarro mi copa para entrar y preparar otra para mi visita.
Que suerte que ya no estoy tan sola como creia, encima, la suerte de que la nueva vecina hable español me alivia bastante. Agarro la otra copa en la cocina junto al vino y llevo todo al living, cuando justo suena el timbre. Voy hasta la puerta con total normalidad y la abro. Veo una chica, diria casi mi misma edad, simpatica con cabello ondulado marrón, unos aritos generosos, no tan alta y con una sonrisa de oreja a oreja.
-Ey Penélope, un gusto soy Regina, tu nueva vecina -se tira a mi para abrazarme fuerte- -Regina, un gusto. Podés llamarme Penny -le sonrío y la invito a pasar al departamento..
Estoy de regreso a casa, lo primero que hago cuando llego -ademas de cerrar con llave la puerta- es ir en busca de un florero para los jazmines, ni loca los tiraria. Me da mucha ternura haber recibido el ramo, pero rabia a la vez de no saber quien es. Voy directo a la cocina a buscar dentro del mueble donde hay una variedad de cosas desde platos hasta un paquete de sal. Lo veo en el fondo de la segunda repisa y lo agarro con cuidado, a veces tengo mala suerte que todo lo que toco se me rompe. Lo lleno con agua y sumerjo los jazmines. Camino hasta el living pero no me motiva dejarlos en la mesa decorativa junto a los sillones, tengo ganas de que esten cerca mio, asi que los dejo en una de las mesitas de luz de la habitación. El aroma que tiene los jazmines me hacen volar de felicidad. Todavia es temprano para cenar, asi que voy a optar por un baño tranquilo para analizar un poco lo que me paso a la tarde.
Abro la puerta del baño, enciendo la luz. Veo mi bata ahí colgada asi que no habia mucho por hacer mas que ponerle el tapón a la bañera y girar el grifo asi va llenandose. Miro sobre una pequeña repisa unas sales de baño, aceites. No se me ocurre mejor idea que agarror y hacer una mezcla en la bañera que esta casi lista para sumergirme. Antes de sacarme la ropa, voy hasta la puerta donde hay un aparatito que esta ubicado al lado de la tecla de encendido de luz. Sigo sin creerlo, ¡por fin tengo un baño con música!. Programo algo relajante y comienza a sonar a un volumen moderado, ideal para dejarse llevar.
Me saco la ropa y la dejo sobre un mini-canasto, cierro el agua y chequeo que este todo bien, una pierna ya esta dentro de la bañera, paso la otra y me deslizo suave entre el agua serena. Apoyo mi cabeza con cuidado y cierro mis ojos. De fondo suena Chopin «Nocturno Opus N°2» -si mal no me falla la memoria- mientras me dejo llevar por la música, vienen a mi pequeños flashes, y en todos aquella mirada intensa, que parece penetrar por completo mi cuerpo. Sigo sin comprender que sucedio hoy, quién es aquella persona que esta enviando cosas. Tengo una pista, sus iniciales TM, pero es algo dificil de decifrar. -Justo a mi que me gusta hacer de detective-. Pero esta vez, me es diferente. Me interesa saber, pero me da miedo a la vez. Será porque no tengo en quien refugiarme, porque estoy lejos de todo lo que era mi vida cotidiana. Estoy en otro país, sola, no conozco a nadie pero alguien conoce más de mi, que yo misma. Todo es tan extraño, desde que llegue me siento rara, es un rompecabezas que se desmorono apenas pise Italia y creo que cada pieza, se va a ir ubicando con el correr de los días, con el correr del tiempo.
Un escalofrío nuevamente esta presente en mi, ante la imagen nitida de aquel hombre inmovil, mirandome fijamente. Siento como el aroma de los jazmines se apoderan de mi, y mas hundida en el agua estoy. Queriendo no abrir mis ojos, queriendo acercarme a esa imagen que parece tan lejana, me dejo llevar y aquel hombre parece acercarse lentamente, cada paso que da es un latido de mi corazón más intenso, una suave brisa delante de mi cara, una nostálgia que brota desde mi alma pero una alegria incontenible.
Estamos frente a frente, aún sosteniendo la mirada, su sonrisa encantadora me deslumbra. En ese silencio profundo, acaricia con su mano mi mejilla, siento su calor interno, una ternura infinita, su aroma es como el del jazmín que nos envuelve. Una luz radiante ilumina todo su cuerpo. Mi sonrisa se va dibujando lentamente mientras una lágrima empieza a caer. Sus dedos la detienen antes de que termine su recorrido. Su otra mano pasa por mi cintura, me sostiene fuerte. Sin dirigirme la palabra, solamente habla con su mirada profunda. Cierro los ojos cuando su boca parece aproximarse a la mia para sellar con un beso toda esa distancia que sentí al principio, a milimetros de su boca, mi cuerpo tiembla y un calor fuerte se desprende…
Hacia unas semanas apenas, mi amiga Paloma, me había llamado por telefono para vernos, asi que arreglamos y nos encontramos para tomar algo en el bar de siempre. La vi diferente ese dia, hacia bastante que no la veia radiante, alegre. Ella comenzó a contarme que ultimamente andaba de buen humor, que estaba como renovandose. Hasta que la invadi con mis preguntas..
-¿A que se debe tanto cambio repentino? -casi con cara de sorprendida-Ella se hecha a reir y responde -Si hay alguien que es culpable de este maravilloso cambio, es Ricky -¿Ricky? Pero, si vos estas casada hace 8 años con Ramiro -mi expresión fue tal, que mi cara quedo algo desorbitada tras escuchar que no era su gran amor quien la haga sentir como estaba hoy, casi irreconocible -Hay una parte del cuento que falta contarte, no todo es tan rosa como parece -algo preocupada y mas seria- -Bueno, soy todo oidos -mire atentamente y trate de concentrarme en lo que iba a contarme-
Ricky, es alguien que se me cruzó no hace mas de un mes. Y te aseguro, el destino realmente existe. Cada vez que salía de la facultad, caminaba hasta un parque que habia cerca de allí, antes de volver a casa, buscaba despejarme. Siempre me sente en el mismo banco. Uno de esos tantos días, sentí que alguien estaba observandome, en diagonal a mi, habia un arbol, y junto a el, un hombre sumamente misterioso. Me había hecho la tonta, mire de reojo, parecia bastante atractivo, pero el primer día le di poca importancia y al rato me volví a casa. Lo que menos iba a imaginarme, era que al otro día, casi a la misma hora y en ese mismo lugar, estaria nuevamente el. Ya algo incomoda, antes de levantarme para volverme a casa, se va acercando a mi. Nerviosa empiezo a caminar -anda a saber si era un psicopata o un ladron- En eso siento que se aproxima mas rapido para alcanzarme, y me agarra del brazo. En ese momento pegue un grito, y al voltearme, lo tenia frente a mi. Por primera vez, lo tenia cara a cara, pude apreciar su mirada particular, esos ojos negros, en los habia una sensasion de deseo, una sonrisa no tan expresiva, su pelo cortito tambien negro. Enseguida al escuchar mi grito empezo a hablarme
-Calmate!, no queria asustarte!. No podía dejarte ir, necesitaba hablarte -Pero me asustaste!. Encima, ni te conozco.. -Perdón, me presento soy Ricky Lo miro algo extraña, me hablaba como si fueramos amigos de toda la vida, y yo aun no le habia sacado la ficha si realmente era un psicopata o ladron. -Ah, y de que necesitabas hablarme? -¿No pensas decirme tu nombre? -su sonrisa picara me puso algo nerviosa- -Pa.. Paloma. -casi tartamudeando- -Lindo nombre, para una chica que parece ser desconfiada de todo. Las «Palomas» son libres, sin ataduras. Pero tu actitud, no parece acompañar esa descripción. Lo miro con mala cara, ya empezaban las famosas pavadas que suelen reproducir algunos hombres cuando conocen mi nombre. -Buena explicación, pero sigo esperando saber que es lo que se te perdió.. Mis ojos se clavaron en los de el, pareciera que la energía fluia de tal manera, que todo alrededor nuestro no existia. Y era apenas un desconocido. -Te estuve observando, lo hice bastante tiempo. Tu figura me lleno de interrogantes, me fué cautivando tarde a tarde, intentando buscar una forma de acercarme a vos, no tuve mejor idea que hacerlo de este modo. Preocupada, realmente sonaba a psicopata -Ah, pero que bueno. Tenes todas las caracteristicas de ser un psicopata avanzado Se larga a reir y camina unos pasos adelante.. -¿Realmente crees que soy un psicopata?, si lo fuera, no estarias hablandome tan abiertamente. Lo pense un instante, algo de razón tenia, pero me hice la dificil un rato. -No sé, a veces, suelen empezar asi y terminar de las peores maneras. -Pero, esta es una excepcion. Abro los ojos de tal forma y expreso algo furiosa -AH! ESTAS AFIRMANDO QUE ESTOY CON UN PSICOPATA, EN UN PARQUE, CASI DE NOCHE -Para nada, solo digo que hay excepciones, y no siempre se termina de la peor manera. Te invito a tomar algo al bar de la esquina Lo miro, pienso que no es tan tarde, ademas, Ramiro estará en el GYM y como es jueves llega algo tarde a casa. Habia algo de Ricky que me atraia poderosamente, pero no logro verlo a simple vista. -Eh.. se me hace tarde Insistente.. -Es solo un rato, no te quiero robar mucho tiempo, ademas seguramente tu novio se va a preocupar -¿Como sabes que tengo novio? -asombrada- Se larga a reir y me mira fijo.. -Con una frase sutil, logre saber mas de lo que imaginas.. Entonces, vamos? Comienza a caminar y yo sigo sus pasos..
Interrumpo el relato de Paloma de forma desesperada.. -AMIGA, AL GRANO POR FAVOR!! Te fuiste a tomar algo al bar con el? SIN CONOCERLO??, seguramente charlaron pero, hay algo mas? -Calmate! Ahora viene la mejor parte. Me guardo un poco lo del bar, porque no hay mucho para contar, salvo que nos intercambiamos tel y quedamos en hablarnos. -Bueno, te sigo escuchando atenta.. vamos
Un sabado a la noche, a la semana de habernos visto esa vez en el parque, Ramiro se habia ido de viaje por asuntos de trabajo, asi que quedaba completamente sola en casa. Y el destino, nuevamente pone a Ricky delante mio. Habia llegado un msg de texto de el, y antes lo habia pensando un instante preguntandome ¿Por qué no dio ninguna señal en esa semana?..Abro el mensaje de texto
-¿Tenes planes para hoy?.. Tengo ganas de verte Al leer ese mensaje, y saber que estaria sola por varios dias. Le respondí el mensaje -¿A que hora y donde nos vemos? -muy segura de lo que hacia, y sabiendo que esto podria traerme algun problema, avance como si nadie estaria haciendo algo malo. Suena otra vez el celular, esta vez era una llamada, de Ricky. Atiendo -Hola! recien te mande el mensaje -Lo leí, que te parece si venis hasta casa y de ahí elegimos un lugar para salir -Dale, pasame la dirección.
Anote rapido sobre la hoja que tenia tirada en el escritorio, le confirmo que a las 22.30 iba a estar por ahi. Cuelgo el teléfono y me voy directo a la ducha, me quedaba a penas una hora y media para llegar a la casa de Ricky. Mientras me bañaba, pensaba que podia ponerme. Parecia una adolescente nerviosa por su primera cita. Pero ya no era adolescente y mucho menos era una primera cita. Tenia varias opciones, pero opte por la mas comoda de todas que era una blusa con escote generoso, pollera y unos buenos stilettos. Elegi uno de los conjuntos de ropa interior que habia comprado la última semana, sin estrenar. Mientras me cambiaba, subia una adrenalina extraña, creo que jamás la habia sentido con Ramiro. Mi maquillaje fue a penas un poco, queria estar lo mas natural posible. Revise que todo este OK, y llamo al taxi para que me pase a buscar. No tarda mas de 5 min, que ya estaba tocando timbre. Agarre el papel con la dirección, apague las luces, cartera y llaves en mano. Voy rumbo a mi encuentro con Ricky.
-Palomaaa, dame un respido!! Estas contandome todo de corrido y ni un sorbo de vino pude tomar. Nos echamos a reir -Bueno, respira porque ahora viene la mejor parte. Te dejo que tomes la copa de vino -riendose- Tomamos un sorbo bastante largo a la vez y nos reimos. Paloma, continua con su relato.
Llegue a la casa, toque el portero electrico y me anuncie, me abre la puerta desde su portero, entro sola y paso rumbo al acensor. Era el 1º piso, departamento B. Asi que era breve mi estadia en el asensor, me arregle lo mas que pude. Cuando llegue, estaba la puerta entreabierta, me vio a lo lejos y me dijo: -¡Pasa y cerra con llave!. Seguí las instrucciones, habia un breve pasillo hasta el living, donde estaba parado esperandome. LLevaba una camisa azul marino y el jean.
-Pero que hermosa estas! -Sonriendo y con una copa en la mano-
Me acerco para saludarlo y automaticamente su boca, se pego a la mia, me habia agarrado del cuello suavemente y empezamos a besarnos de tal manera, que me desconocia. Lo poco que pude observar hasta que nos besamos era que el ambiente tenia una luz ténue, su perfume estaba en el aire, y el ahi parado, era una tentación casi irresistible. Mientras seguiamos besandonos, dejo la copa sobre la mesa que estaba al costado para poder tener libre las dos manos. Me agarro de la cintura y no despegaba su boca de la mia. De a poco fue inclinandose hasta tocar con los pies el sillón y caimos lentamente sobre el. El ya estaba encima mio, sentía como aumentaba el calor de ambos, la respiración. De a poco, empezó a acariciarme los pechos, estaban completamente duros de tanta exitación que me provocaba ese momento, no dudo y me saco la blusa escotada. La camisa de el tambien fui desprendiendo de a poco, hasta dejar al descubierto su pecho. Se aleja un segundo para acomodarse y sentarse en el sillón. El me agarra de la cintura y me ubica encima. Estabamos completamente entregados, no existia nada mas que nuestro nuestros cuerpos casi prendiendose fuego. Mientras me acariciaba su mano iba bajando hasta llegar a mi pollera. Pasó la barrerra de la misma, sentía como de a poco sus dedos comenzaban a humedecerse, solo me dedicaba a disfrutar de ese momento. Mis ojos de cerraron y se dejaron llevar por aquel placer. No tarde mucho, en desabrochar su pantalon y ubicarme encima de su miembro. Sentir como atravesaba el, entre ese mar cargado de deseos, exitacion. Me movia lentamente, sentia como entraba y salia una y otra vez. Ya casi habiamos llegado al climax juntos. Era tal la sangre que corria en nuestras venas, quedamos casi sin fuerzas, abrazados en esa posicion.
Paloma quedo callada, creí que ahi terminaba la historia. Pero solo metio un bocado mas a toda esta historia, y con mucha seriedad
-Hasta el día de hoy, seguimos viendonos con Ricky a escondidas. Ramiro, algo sospecha, pero trato de ser lo mas discreta posible, se ha vuelto para mi, algo fundamental en este tiempo, mas allá del sexo, el como persona, me esta atrapando.
Me quede algo perdida con lo que habia escuchado y solo dedique unas pocas palabras relacionadas a todo lo que contó
-Sabemos que tu actuar no es de lo mejor, no voy a juzgarte, sos dueña de tus actos y sus mismas consecuencias. Siempre hay algo que nos hace a todos los seres humanos andar por la cornisa y llegar a este tipo de situaciones tarde o temprano. Mi unico consejo como amiga, no tires todo por la borda por una simple idea de que en el encontras todo. El salirse de la rutina, a cualquiera lo sienta bastante bien, pero vas a ver como con el tiempo te desencantas y volves de nuevo al principio. Igual, hay cosas que no se borran en la mente de uno y suelen volver por arte de magia cuando menos lo esperas.. Paloma se quedo mirandome y analizando mis palabras, se para para abrazarme y decirme
-¡Gracias amiga! me hizo muy bien que me escuches, pero mas que nada escucharte..
Agarramos la copa de vino, brindamos y nos reimos un poco de ese momento..
Amanecía, el sol apuntaba justo en el ventanal que hay en la habitación. Todavía algo dormida intento desconectarme de mis sueños y arrancar con la realidad, o sea, mi vida cotidiana. Un estirón mas y me esfuerzo para levantarme. No suelo tener buen animo cuando despierto, excepto, cuando sueño cosas lindas o haya vivido algun hecho especial la noche anterior. Este día, era la excepción. Sentí un ruido, alguien parece haber golpeado mi puerta acompañando con el sonido del timbre. Me arreglo un poco y camino -semi dormida- hasta la puerta principal del departamento. Antes de emitir algun sonido, acerco mi ojo a la mirilla, habia alguien parado de espalda. Agarro las llaves que estaban colgadas, la ubico en la cerradura y giro para destrabarla. Abro apenas un poco para ver que necesitaba el caballero.
-¿Si?.. -Se da vuelta con una paquete y un sobre- -Buongiorno signorina, devo portare questo a te (Buen día Señorita. le traigo esto para usted) -Sonrie y extiende el regalo hacia mi, para que lo agarre- -Non le ho richieste (No he pedido nada) -Miro de forma extraña al muchacho- -Lo so, qualcuno ha mandato a te (Lo se, lo ha enviado alguien para usted) -Vuelve a sonreir e insiste que lo agarre-
Dudo un momento, abro un poco mas la puerta y agarro el regalo. El chico se sonrie y se retira como si nada. Yo cierro la puerta de una patada y llevo el regalo hasta la mesa. Lo empiezo a abrir con cuidado (no me gusta romper el envoltorio tan brutamente). El regalo era un desayuno, me sorprendio un poco, no esperaba que alguien me envie un desayuno y menos para «no compartirlo». No terminaba todo en ese regalo, aprovecho y voy a la cocina para calentar el café, pero antes, agarro el sobre que acompañaba al desayuno. Lo abro con cuidado, no tenia remitente. Mientras enciendo la hornalla y pongo la cafetera a calentar, saco del sobre una carta, me apoyo sobre la mesada y empiezo a leerla..
«Hoy amaneci con el deseo firme de continuar. Nunca tuve tantas ganas de entregarme hasta el final, El temor se a ido, descubri el amor en ti. Escuchando mis latidos que gritaban fuerte tu nombre, me basto sentir para entender y saber adonde ir. No se porque supe desde siempre que serias para mi, que eras lo que dios habia mandado para hacerme feliz. Este amor eterno es mi bendicion. Un presentimiento, esto es para siempre amor..
Cansado el mundo pide que lo salve. Mi frente arde y yo espero a que tú vengas. Blancas azucenas crecen en mi pecho y hasta ti arrastra su aroma este viento. Hoy nace un niño y el otoño me sonríe. Y la ciudad febril tirita ante este encuentro. Todo conduce a ti, mientras tanto espero. Y yo que no creía en el destino. Mientras tú llegas las horas pasan clavando en mi sus agujas y en la penumbra me despierto buscándote a tientas. Mece mi cuerpo como a un árbol la tormenta y en su corteza tallo tu nombre. Mientras tú llegas, un hombre espera inquieto, escribe en el cielo blancos recuerdos del futuro y mil aves vuelan para llevarte una radiante azucena, promesa de un tiempo mejor.
Ya no sé que inventar para llenar las horas. Todas las cosas se empeñan en hablarme de ti. Y, así, te escribo, me hago un té, me duermo. Salgo de casa, me digo que estoy bien, me miento, feliz, sonrío y la tormenta se despide y en mi sonríen todos los hombres del mundo. En ti descubro siempre todos los misterios, la calma que atenúa este implacable vértigo. Y todo se ha de salvar si apareces tú. La vida es una y una es la respuesta, mi piel se quema sin tu suave sombra. Te nombran las ciudades que pisé y en cada esquina encuentro tu acertijo. Si vivo fue porque siempre esperé para entregarte mi pecho desnudo. El futuro me ha nombrado con tu voz, en ti todo encuentra una razón. Todo comienza en ti, el resto de mi vida y la razón de abrir cada ventana, la canción que resuelve mis dudas, mi delirio y mi cura. Y todo acaba en ti, los besos, cada fiesta, la raíz que bebe mis dolores, mi febril costumbre de buscarte, mis días y este hambre de ti.
Ya no importa cada noche que espere, cada calle o laberinto que crucé, porque el cielo ha conspirado en mi favor y en un segundo de rendirme te encontré. El corazón se me desarma, me haces bien, enciendes luces en mi alma. Creo en ti y en este amor que me ha vuelto indestructible, que detuvo mi caída libre. Creo en ti y mi dolor se quedo kilómetros atrás, y mis fantasmas hoy por fin están en paz. Cuando estaba a medio paso de caer, mis silencios se encontraron con tu voz. Te seguí y rescribiste mi futuro, es aquí mi único lugar seguro. Cada blanco de mi mente, se vuelve color con verte. Y el deseo de tenerte, es más fuerte. Sólo quiero que me lleves de tu mano por la senda y atravesar el bosque, que divide nuestras vidas. Hay tantas cosas que me gustan hoy de ti, me enamora que me hables con tu boca, me enamora que me eleves hasta el cielo, me enamora que de mi sea tu alma soñadora. Esperanza de mis ojos. sin ti mi vida no tiene sentido, sin ti mi vida es como un remolino de cenizas que se van volando con el viento. Yo no sé si te merezco, sólo sé que aún deseo que le des luz a mi vida en los días venideros. Léeme muy bien los labios, te lo digo bien despacio»..
Por el resto de mis días, quiero ser tu compañía
El café estaba super quemado, apago el fuego como si nada, pero hay algo claro en todo esto, que el mejor desayuno de mi mañana, es cada una de esas palabras escritas en un papel.. Cada palabra resuena en mi alma, y esta estalla de felicidad, desborda de amor.. Aún con ese misterio de no saber quien es, me basta para empezar mi nuevo día de una manera algo particular..
Antes de comenzar con la lectura, se aconseja reproducir el siguiente audio (Para darle un poco mas de clima al texto)
Una luna llena, ilumina el ventanal. Parada apreciando esa fotografía exacta, junto a una copa de vino. La habitación tenia una luz ténue, un aroma especial habia en el ambiente. Se escucha el sonido de la puerta que se cierra. Sorpresivamente, se apareció. Sin dejar que reaccionara se acerca rápido, con un pañuelo de seda para vendar mis ojos. Me gira lentamente para abrazarme. Su perfume se impregno en mi cuerpo. Un suave beso en el cuello. Asi comienza un pequeño viaje de placer..
Mis ojos estaban vendados, dejo llevarme por aquellas caricias que recorren lentamente el cuerpo. Agarra mi copa para dejarla sobre la mesa, pero antes, toma mi mano derecha y sumerge en la copa un dedo para que se moje en aquel vino tinto, sin apuro lleva el dedo a su boca, saborea un poco y acerca su boca a la mia.
Aun sin palabras, siento que se aleja un instante, y es alli cuando una música suave suena en la habitación. Me agarra las manos, pega su cuerpo junto al mio para empezar a bailar al ritmo de la música. La sensación de tener los ojos vendados, deja que la mente se desconecte un poco de ese cuerpo y se dedique exclusivamente a las sensaciones que provoca ese clima. Besos, caricias y de a poco siento que el pañuelo comienza a desatarse.
Mis ojos se abren, estabamos ahí, cuerpo a cuerpo. Sus ojos parecian iluminados entre la oscuridad, su sonrisa una vez mas se apodera de mi. Mi boca no resiste más, cae rendida a la suya. El beso más esperado, aquel contacto tan deseado, estaba sucediendo en ese instante. Mis manos comienzan a recorrer su figura, su piel suave, lentamente comenzamos a caer sobre la cama. Una respiracion que iba en aumento cada vez que uno de los dos hacia algun movimiento.
Dió el primer paso, entre el atractivo jugueteo previo, desabrocha los botones de mi camisa, intenta sumergirse poco a poco, para calmar su sed, mientras que se activan en mi, cada uno de los sentidos. Es algo mutuo lo que sucede, opto por cambiar de roles ahora soy yo quien toma el control de la situación para poder avanzar en este viaje de placer. Ropa, que termina en el suelo, masaje en la espalda acompañado de pequeños besos. Se escucha su voz..-Ahora, es mi turno!
Una risita picara de mi parte y dejo que se desplome mi cuerpo para disfrutar de lo que vendría. Su mano suave, inconfudible, me transporta a otro lugar, aquel calor interno se hace sentir aun mas en ambos. Sus caricias parecen magicas, un pequeño cosquilleo me provoca cuando acaricia el pelo mientras deja su marca sobre mi cuello.
Sin dudas, esta es una conexión que va mas alla de los cuerpos, son nuestras almas las que se encienden, las que provocan todas estas sensaciones. Sin esperar mucho mas, nuestros cuerpos empiezan a fundirse, una y otra vez. El tiempo no existe, todo aquello que nos rodea comienza a desaparecer, el mismo lugar donde dos personas estan haciendo el amor, se transforma, solo son dos almas, fuera de su cuerpo, entrelazandose, iluminandose por completo. Llegando al climax de una forma especial, una forma inexplicable.
Aquel sentimiento que se transforma en una unidad sagrada. Aumenta más y más la intensidad del momento. Una respiración ya contenida explota en el aire, ya habia llegado el punto máximo de ese instante. Comienzan a caer lentamente sin desprenderse el uno del otro. Los ojos se abren de par en par y todo parece volver a la normalidad, cuerpos humedos, corazones acelerados. Frente a frente, se contemplan en silencio, un brillo especial se aparece en ambos. Sonrien dulcemente y juntan nuevamente sus cuerpos mientras sus ojos comienzan a cerrarse..