Se dice que, para cambiar las situaciones, hay que hacer las cosas de manera distinta. Parece fácil cuando lo decimos, pero llevarlo a la práctica es muy difícil. Por algún motivo, el universo conspira a nuestro favor en un determinado momento y nos empuja a esa marea desconocida. Rompiendo con esos patrones, acercándonos a lo desconocido pero que en el fondo sabemos que termina siendo familiar.
Salirse de nuestra zona de confort nos da miedo, nos genera muchos interrogantes que no tienen respuestas, porque aparecen a lo largo del recorrido que decidimos hacer.
Por primera vez, en mucho tiempo, puedo decir que lo hice. Salí de esa zona que muchos se refugian y no se animan a asomarse. Pude patear ese tablero que tenía frente a mí, buscando poco a poco ese rumbo que tantas veces quise hallar y no veía.
Mientras muchos deciden ser espectadores de su vida, yo elijo vivirla. De qué sirve quedarse ahí, viendo la vida pasar delante de nuestros ojos. Amoldarnos a esas reglas que lo único que hacen es limitarnos cada día un poco más.
Hay viento de cambios, se aproximan para soplarnos en la cara y despertarnos de una vez.
Es aquel ruido que se instala dentro del alma para mostrarnos que no estamos solos. Es el sonido de la risa lo que nos alimenta a diario, pero no nos completa del todo. El rostro de una persona a lo lejos, derramando alguna lagrima porque algo le toco el corazon sin querer o queriendo. Es la musica que nos transporta a cualquier parte y la hacemos nuestra. En el umbral lloramos en silencio, sabiendo que nadie nos oye. Nos despojamos de aquellos trajes, quedandonos desnudos ante la cruda realidad. Estamos solos, nos engañamos convenciendonos de que nos rodean cosas extraordinarias, que somos felices y agradecidos por todo, pero no es mas que una triste mentira. Estamos solos, con nuestro propio vacio, hurgamos en él tratando de hallar esa luz de la que tanto hablan muchos pero que nadie conoce. Pero seguimos sumergidos en una oscuridad que parece no acabar. Arrastramos en nuestra espalda, aquel peso desmedido. Momentos que se detienen, y ese peso nos tira a un solo lado, haciendonos caer una y otra vez. Pero ante tantas piedras, nos volvemos a levantar para avanzar un poco mas, pidiendole a quien quiera que sea, que este peso que llevamos en nuestra espalda, comience a disminuir, se suelte de nosotros para aliviarnos. Pero parece ir en aumento, cuando parece que llega al tope. Ahi, frente a nuestros ojos, algo brilla de forma especial, nos sacude. Algo que creiamos inalcanzable, se presenta sin aviso y nos tiende su mano. Nos empuja hacia su presencia, y se funde en un abrazo sin aliento, una sacudida que nos hace soltar todo y sentirnos ligeros. Dudamos pero en el fondo, sabemos que eso era lo que tanto andabamos buscando, esa caricia que nos invita a revivir, despertar ante tanta oscuridad aunque las luces parecen enandilarnos. Es entonces alli, donde renacemos, cuando creiamos estar ante nuestra propia muerte, resurgir para experimentar eso que tanto analizamos en silencio, ahi estamos preparados para atravesar ese muro que construimos nosotros mismos y que hoy destruimos.
El tiempo pasó y eso me ayudo a comprender muchas cosas. A veces uno tiene la ilusión de que aquello que alguna vez existió, sigue intacto al menos un instante. Pero pequeñas cosas te marcan que te equivocaste con aquel pensamiento.
Y el hastio nos llevo al desengaño.. Y eso paso… FUÉ
Aquella mirada complice donde decias todo, hoy es un vacio terrible. Esa costumbre de hacer algo que gustaba, hoy se transforme en la peor cosa que podias haber hecho. Y asi podria seguir enumerando, pero todas las cosas llevan a una sola palabra: FUÉ Como tal, voy a soltarlo para que se vaya por completo, desearle lo mejor y con eso tambien que los recuerdos se esfumen en el aire. Ya no me interesa conservar algo que no quiero, no quiere, no queremos. Tal vez, algun día si lo quisimos. Hoy definitivamente no esta mas, se fué para no volver. Soltar es la clave de estas situaciónes extremas, situaciones de incomodidad. Pero es lo que toco, habráun camino mas firme para transitarlo, y no se aceptaningun desvio.