En algún lugar se perdió, el viento se encargó de llevarse todo lo que estaba de más acá, en mi lugar. Atravesó la ventana furioso y arrasó con todo, se llevó con la lluvia las cartas escritas, los momentos, ese aroma que se impregnaba noche a noche antes de cerrar los ojos. Se llevó todo lo que sobraba, lo que me impedía seguir a diario. Me arrancó la hoja del cuaderno, la que mas color tenía. Se echó a volar a un destino desconocido. Hoy este rincón esta vacío, me tomo el trabajo a diario de ponerle algo nuevo para ocupar esos espacios donde quedaron sombras y que se vuelvan a iluminar. Hay una voz que vuelve cuando estoy a oscuras, una voz que se molesta en apuñalarme el pecho sin piedad. Y sangra, la herida sangra cuando a mi alrededor no hay nada mas que una oscura realidad. Pero como todo, lo que duele después de un tiempo, pasa.. Todo pasa..
Brindemos por lo que viene y se va Lo que nos cura se va, siempre se va, lo que nos cura se va se queda un rato, nos mima, nos miente y después se va, después se va.
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos. Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos. En la oscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto. Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación. Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida, y se van llorando, llorando, la hermosa vida.
Por lo que alguna vez luche… Será el fin de mi cruzada Mi derrota anticipada, Sin haberme puesto en pie Ya te vi ya te encontré, Ya probé del paraíso Si no te vuelvo a ver, No entenderé porque la vida me enseño que tú existías Si no te vuelvo a ver, Será un mal chiste cruel jugada una ilusión muy mal gastada Si no te vuelvo a ver, Yo me conformo con que alguna vez te viera… No sabre de que estoy hecho No habrá luz ni fundamentos, No habrá nada en que creer El final de la inocencia Un montón de fotos viejas recordando que existí, Ya te vi ya te encontré Ya probé del paraíso Si no te vuelvo a ver, No entenderé porque la vida me enseño que tú existías Si no te vuelvo a ver, Será un mal chiste cruel jugada una ilusión muy mal gastada Si no te vuelvo a ver, Por dios te juro que no sigo, suelto mis armas y me rindo… Si no te vuelvo a ver Me sobran días y semanas que gracia tiene la mañana Si no te vuelvo a ver, Yo me conformo con que alguna vez te viera. Si no te vuelvo a ver, Yo me conformo con que alguna vez te viera Si no te vuelvo a ver.
Estaban esperando en el hall del hotel que se haga la hora para cenar, habia algo raro que ella no entendía pero si intuía. A lo lejos una de las recepcionistas concentrada en su celular, mientras que él hacia lo mismo. En su mirada habia algo malicioso, como si estuviera haciendo algo que no debía, pero aun así le provocaba excitación. Sus miradas no se cruzaron por un largo rato, en el aire habia un extraño aroma, que no pasaba desapercibido mientras ella, en el medio de ese abismo observaba como se movía todo delante de sus ojos. Se encontraba nula, casi invisible. Que podía hacer. sino tenia el mas mínimo poder para exigir o reclamar algo. Por un instante se sintió excluida de ese mundo, de su mundo. Que importaba si sonreía o lloraba, no era de esas personas que iba a preguntarle porque estaba así. En el silencio parecía morir lentamente. No habia abrazo que calme ese sentir, por momentos parecía que tenia el mundo en sus manos y en un suspiro, lo perdía. Lo hacia una y otra vez, se maldecía por eso, pero a la vez agradecía que esa persona que tenia frente suyo, aun conociendo sus colores mas oscuros, todavía permaneciera allí. Se preguntaba internamente que lo hacia que se quede. Tal vez era la falta de compañía que necesitaba de a ratos, quizás el sexo o simplemente los silencios que compartían sin interrupción. ¿Como podría saberlo?, si es algo sumamente personal, no sabría nunca esa respuesta, porque no se sentía segura preguntándole aquello. No quería preguntar, no quería pedirle, no quería incomodarlo y a la vez lo quería todo. Un tsunami de contradicciones, que lo único que hacían era que dude aun mas de todo eso que estaba sucediendo. Solía pensar mas de la cuenta y eso provocaba que se calle mas de lo que quería. Por temor a que lo que salga de esa boca, sea errado, obteniendo una descalificación de su parte. Los minutos transcurrieron como si nada, todo se volvió un decorado, ellos estaban distantes, fríos. Y volvía ese malestar que golpeaba adentro, sintió ganas de escupir aquello, pero se contuvo, no lo pudo hacer. Prefería darle el beneficio a la duda, de pensar que aquello solo era un hilo que tejía lentamente su misma mente. Pero no tardo en darse cuenta, que no era mas que una sensación. Terminó afirmando aquella duda cuando bajo la lluvia se esfumó. No hubo despedida ni la habrá. Cobarde abandonó el camino y en cada lluvia vuelve ese recuerdo que poco a poco, va hundiéndose a lo lejos, que ya no le duele tanto como antes. Acostumbrarse se dice, se acostumbro de nuevo a esa vida que tenia en tono gris. Esa presencia, fue un oasis para ella, porque la llenaba de fuerzas, le devolvía un poco esa vida a color. Hoy la escenografía se volvió blanco y negro. la vida se volvió silente nada mas lejano a la realidad misma de esta persona que aun fuerza su sonrisa aunque por dentro, que importa por dentro..
Te transformaste en el ladrón de mis sueños, me asaltas a diario cada vez que cierro los ojos para desaparecer un rato de este mundo desastroso. Ahí estas como si nada, no me dejas que cierre ese circulo. Me tironeas al otro extremo que esta cubierto de un silencio ensordecedor. Y no quiero jugar mas este juego. De ver cuan fuerte tiro de esa cuerda para traerte de nuevo a mi órbita. Se agotaron todas las posibilidades para que lo veas, negas a diario esa hostia que se te ofrece, con facilidad tus palabras se vuelven la nada. Debatirse con uno mismo, una lucha interna que no cesa. Donde nos golpeamos sin piedad. Rotos quedamos, con orgullo no permitimos que nadie recoja los retazos de esa lucha por miedo a que nuestro ser quede expuesto casi como venimos al mundo. Miedo que alguien quiera estar ahí, aun sabiendo lo bueno y lo malo que te envuelve. En el sueño te encargas de quedarte al borde del abismo y no falta esa mano que mágicamente te sostiene, que camina por esa cuerda floja sin esperar nada a cambio. Porque aun estando en el sueño, el sentimiento sigue siendo el mas puro, inocente. Que importa, si ese sentimiento no es mutuo, siempre quedará algún damnificado, que se encargará de continuar, mas allá que por dentro algo siga encendido, a la espera. Nos alejamos y nos acercamos, con nuestras formas, nuestras maneras. Se vuelve infinito ese lazo que tira día a día. Pero en algún momento, se puede cortar y cuando eso suceda tal vez, el sueño se haya acabado, es hora de volver a la realidad una vez mas.
Te vas a la ciudad definitiva sin mí, perdonarás que no te vaya a despedir. La noche corta como un cristal roto y tú estarás tan triste como hermosa.
Tu luz, quemó mis naves cargadas de incertidumbre y el corazón que sobre tu mesa yo puse para cenar la noche en que nos dispusimos a saltar de la mano al precipicio.
Y yo procuraré sonreír más a menudo y acostarme a una hora prudente. Tú me enseñaste que afuera, siempre, me está esperando una nueva mañana como aquella nuestra, radiante y soleada. Como aquella nuestra, radiante y soleada.
Te vas a la ciudad definitiva y en Madrid quedamos huérfanos y enfermos. Te vas a reír, pero pregunto cada noche a los fantasmas que habitan mis bares cuándo vuelves a casa. Los días caen lentos como el polen de un árbol cubriendo todo mi jardín de desencanto. Un sucedáneo de la vida será al fin el tiempo que he de recorrer sin ti.
Y yo procuraré no suspirar tan a menudo y acostarme a una hora prudente. Yo sé que afuera, inevitablemente, me está esperando una nueva mañana. Lo prometiste, radiante y soleada.
Y tú procurarás cumplir con lo que has prometido, ser fuerte y devorar la manzana. Has de pensar, cada nueva mañana, que un tipo a menudo piensa en ti y sonríe aunque quizá no sean sus días más felices.
Y yo procuraré mantener la luz encendida por si se te ocurre volver de repente. Alumbrará este recuerdo incandescente el camino de vuelta, aquel que trazaron antes viejos fugitivos, nuevos amantes. Viejos fugitivos, nuevos amantes.
Y yo procuraré sonreír más a menudo y acostarme a una hora prudente. Tú me enseñaste que afuera, siempre, me está esperando una nueva mañana como aquella nuestra, radiante y soleada.
Eres lo que mas quiero en este mundo eso eres mi pensamiento mas profundo, también eres tan sólo dime lo que hago aquí me tienes Eres cuando despierto lo primero eso eres lo que a mi vida le hace falta si no vienes lo único preciosa que mi mente habita hoy Qué mas puedo decirte, tal vez puedo mentirte sin razón pero lo que hoy siento es que sin ti estoy muerto pues eres lo que mas quiero en este mundo eso eres Eres el tiempo que comparto eso eres lo que la gente promete cuando se quiere mi salvación, mi esperanza y mi fe Soy el que quererte quiere como novia soy el que te llevaría el sustento día a día, día a día el que por ti daría la vida ese, soy Aquíestoy a tu lado y espero aquí sentado hasta el final No te has imaginado lo que por ti he esperado pues eres, lo que yo amo en este mundo eso eres cada minuto en lo que pienso,eso eres lo que más cuido en este mundo, eso eres.
Volver a lugares que antes solíamos visitar a diario, es traer al presente aquello que fue. Hoy fue uno de esos días, donde me senté en la misma mesa de siempre, con la mirada perdida, buscando algo que no iba a lograr traerlo hasta allí. Y cada vez que parpadeaba un recuerdo venia a mis ojos. Aquella risa tímida que se me escapaba, aquel calor en las mejillas, la sonrisa espontanea, su voz. Todo eso encerraban mis ojos, y no sabia si sonreír o llorar. Por un momento sonreí pero esa sonrisa se fue desdibujando, sabiendo que todo eso ya no esta, que no va a volver. Pero como le explicas a eso tan terco que insiste por algún motivo a no dejarlo ir del todo. No hay una explicación que valga, así actúa lo que llamamos corazón. Y se hizo la hora de volver, en el camino corto resonaban conversaciones banales que alguna vez existieron y volvía a sonreír como si estuvieran sucediendo en ese mismo instante. Pero no, era solo un recuerdo, como todo. Hoy todo es un recuerdo que en vez de hundirse, está ahí, latente, preparado para atacarme a cada momento. Mas ahora, que todo volvió a da un vuelco. No basta con el recuerdo para torturarme, que cada vez que dejo caer mi cabeza en la almohada, buscando algo de paz, para callar tanto ruido. Ahí esta nuevamente, fragmentos cortos o largos, pero cada noche hay algo de eso entre mis sueños. No falta el sobresalto a las cuatro de la mañana, extender el brazo y saber que solo era un simple sueño. Que aunque haya tenido una pesadilla, no hay nadie que pueda calmarme. Solo vuelvo a cerrar los ojos y procuro conciliar de nuevo el poco sueño que me queda y es tan difícil lograrlo.. Dejo que los días pasen, dejo que esto comience a disolverse, pero ni por asomo logro lo segundo. Es eso que en vez de alejarte, te atrae cada vez mas. ¿Como se rompe eso?.. Como se corta de raíz aquello que se escapó de las manos..
Una día la vida echará abajo tu puerta. Rendida, acorralada te pedirá cuentas por este fracaso, por haberme mentido.
Y no encontrarás al hombre que te ponga a salvo, que el hecho de estar vivo siempre exige algo. Déjate convencer, duerme esta noche conmigo. Que el amor se encuentra antes si se busca. Mira que casualidad si yo fuera tu hombre y la duda de haberte dado luz no te deja dormir nunca. Déjate convencer. Ya habrá alguien que se haga cargo de recoger las culpas de este pecado. A donde iré, sin este abrazo. No te puedes negar, no sea que nuestro pasado nos llegué a atrapar. Esta noche está en nuestras manos decir alguna verdad que ya, que ya mentimos a diario. Anda, echa un vistazo a tu alrededor, no seas tonta, mira que no hay un alma que llevarse a la boca, que hay que repartir caricias y esta noche me toca. Que yo también comparto los mismos miedos, también busco una cinta para atar el tiempo. También arrastro conmigo una cadena de sueños.