Artista: Gustavo Cerati
Cancion: Fantasma
Como cualquier día, amaneces con pequeños rayos de luz que atraviesan el ventanal. Tus ojos comienzan a vislumbrar ese rayo potente que te saca de aquel sueño profundo donde preferirias quedarte un rato mas. Pero la realidad golpea el ventanal y eso es lo que importa.
Cada día se parece al otro, pero sabemos que no es mas que una simple ilusión. A cada día le pones la mejilla para sentir el golpe y al otro día pones la otra, porque es lo que sabes hacer a diario para vivir. Enfrentar aquellas cosas que no hacen mas que vibrar aquel suelo donde se pisa fuerte, donde dejas huellas que no se borran.
Ya no estas para lidiar con tanta hipocresía, tampoco para dejar en cada sitio recorrido, un poco de la escencia que te envuelve, pero que te va dejando al descubierto ante los ojos mas sinceros que hayas cruzado.
Quedarte al descubierto, desnudo de todas tus miserias y fábulas te hace vulnerable, te hace el ser mas hipócrita. No es una cuestión de descubrir que tan malo es el ser, es mas bien el solo hecho de ser transparente, que lo bueno y lo malo se mezclen para hacer de ello algo mejor.
Mientras en silencio maldice su forma de actuar ante los hechos más simples y sinceros que lo enfrentan, su voz se va apagando. Ya no se oye la risa sarcástica ni mucho menos aquel mensaje entre lineas que invitaba a todo cuando en realidad el todo era la nada misma.
Llega como el huracan un olvido que se hace inevitable, que en ese tornado intenso arrasa con lo poco que quedaba a la vista y cuando aquel viento sopla fuerte, es capaz de llevarse hasta lo inesperado, porque ya no tiene sentido, no tiene necesidad de permanecer ahí, donde con un codo se intenta borrar lo escrito con la mano. La misma mano que supo hallar un refugio, la misma que acariciaban hoy se transforman en un arma poderosa dañandolo todo.
Y te elevas junto a ese tornado, que no hace mas que llevarte a otro sitio, tal vez mas lejano y que no hace mas que seguir haciendo de esta distancia, un abismo inmenso entre eso que era y lo que no sera.
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.
Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mi todas
las puertas de la vida.
Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.
Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Perdí las horas esperando aquí
No hago una escena, yo no sé actuar
Todas las salidas son para volver entrar.
Hoy la distancia que me ves tomar
no es una retirada, yo no sé escapar
es tomar carrera, es querer ir más allá
Donde me elegiste.
Cuando el amor abre fuego de frente
ya no hay más que decirnos
Llevo estas marcas por ciego valiente
Ya no hay más que decirnos
Hoy duerme afuera lo que nos quedó
de tan subestimada la normalidad
Un veré es tal vez será
Un suelo de otro lugar
donde me entendiste.
Cuando el amor no se sabe los pasos
ya no hay más que decirnos
Quiero saber, deja no me hagas caso
Ya no hay que decirnos
Solo hay futuro en el amor ¿no lo ves?
Solo hay futuro en el amor ya lo sé
Estas recostado en la cama mirando el techo, intentando no pensar en nada pero estas pensando en todo y un poco mas.
Mientras los días pasan, el corazón se endurece un poco más. Me siento a observar mi interior, busco en mis adentros para hallar una respuesta que no tengo hace tiempo. Por alguna razón, se hace visible. Tal vez ya era el momento de despertar y dejar de ser ciegos por un rato.
Recorro las calles colmadas de gente, donde las miradas apuntan a sus telefonos, ya son muy pocos los que aun sostienen una mirada y te invitan a imaginar un mundo paralelo.
Mis pasos desprenden de a poco un equipaje que ya no me pertenece, que ya caducó. En cada bocanada renuevo una esperanza que no tiene forma, pero tal vez empezo a tomar color.
Una musica de fondo, me permite transformar ese instante en una escenografia ideal. Me sonrio, le sonrio al cielo porque siento que hay una complicidad que no se podria definir. Sonrio, como no lo hacia hace tiempo. Y juego a esquivar robots con mi sonrisa, una risa asoma y mis pies se aceleran.
Ahi vamos por la vida, dejando pequeños anzuelos para que tal vez alguien se percate de que hay alguien, en algun rincon de la ciudad deseando lo improbable.
Vamos y venimos en diferentes direcciones, ya no compartimos el mismo deseo, mucho menos las intenciones.
Mi libro se cerro y se quemó. Con el toda la historia inconclusa, todas las posibilidades de algo que nunca fué ni será.
Siento como las cenizas se esparcen velozmente. Y se renueva ese cielo que alguna vez toque con mis manos y me arrebataron en un suspiro.
El cielo hoy tiene otro celeste, el cielo guarda un preciado tesoro que espera ser descubierto.
Mi curiosidad se alimenta cada dia un poco mas, ese paso es uno menos hasta ese maravilloso lugar.
Me voy lentamente, la distancia se hace aun mas larga, el muro parece infinito. Ya no hay retorno, ya no hay forma de alcanzar mi vuelo. Porque elegiste quedarte ahi, mientras acá, en el centro de mi alma, se siente libertad, se siente alivio y se siente que es el momento de salir de ese laberinto que parecia interminable y sin salida.
El juego se ha terminado, pero yo no me rindo, solo continuo mi viaje, persigo mi sueño, destrabo el tiempo, corro los escombros y destapo el cielo.
Hablo de vos, nomas
Cuando me falta el aire
No se vivir, en paz
Quizá no sea nadie
Claro que el modo es amar
Claro que en la oscuridad
Veo todo
Para que me das la libertad? En esta aventura
Si te llevo como enfermedad Que trae la cura
Para que quiero realidad? Dame tu locura
Y volare, Lo haré, Lo haré, lo haré
Cuanto querés? De más
Soy todo lo que traje
Y cuando me ves Casual
Te voy mostrando el plan de escape
Claro que el modo es amar
Claro que en la oscuridad
Veo todo
Para que me das la libertad? En esta aventura
Si te llevo como enfermedad Que trae la cura
Para que quiero realidad? Dame tu locura
Y volare.. Lo haré, Lo haré.
Si ahora me gustan tanto
Que mueres por saber
Todo lo que me quema en la cabeza
Será que apenas empieza el drama
Mejoramos la fama con la que cargan las cadenas
Sera que me envenena
Saber
Para que quiero la verdad
A esta altura (Lo haré, lo haré)
No ves no tengo solución
Ya nada me dura
Y volare Lo haré Lo haré Lo haré
Amaneci con antojos: con deseos de usted. Amaneci con el antojo de verle, abrazarle, sentirle y si usted me lo permite; lamerle, explorarle, poseerle
Tentarlo a que me tome entre sus brazos, a que vaya dentro mio, permitirlo que me haga gemir, gritar hasta quedar sin aliento.
Amaneci con el antojo de estar sobre usted (o debajo, no tengo inconveniente en eso). Amaneci con el deseo de hacerlo culminar dentro mio, (o en mi boca) y poder probar ese jugo, ese néctar, ese sabor suyo, que llevo anhelando saborear desde el primer momento que lo tuve entre mis labos.
Amaneci con estos antojos tan delirantes, (tan insoportables sin usted aqui), amaneci con el deseo de tenerlo unos instantes entre mis piernas, jugando debajo las sabanas
Amaneci con el antojo, con el deseo, con el calor interno que solo usted me provoca y que solo usted podra calmar
Cancion: Entre Canibales
Los dias del pasado, cuando era el futuro
el calor del verano y la belleza libre,
y todo parecia como el pan de los dioses,
y la palabra nunca y la boca de dicha
Aquellos dias amados, como refugio eterno,
como la piel cubriendo los huesos y la carne
Y mañana era un verso caliente por la sangre,
y un regusto de vino en el pecho del mundo.
Fui feliz como eran los santos primitivos,
los fieros cazadores, los guerreros sin patria.
La noche estaba viva como estaban los cuerpos
en las madrugadas tibias de cafe y de tabaco
Hoy que ya no poseo ni la lanza ni el verso,
ni siquiera el recuerdo de toda la hermosura
que entonces caminaba a mi lado y mi sombra,
me detengo un instante para unir los despojos
De todas las batallas perdidas no conservo
ni el botin mas humilde que pueda llamar mio
Y asi, ante la derrota, me someto a tus manos
para dormir en ellas. Dulce sol de diciembre